Esta mujer se convirtió en el rostro que mejor expresaba el profundo drama humano que supuso la Gran Depresión. La foto fue realizada por la fotógrafa Dorothea Lange en California, en 1936 y se conoce como "Madre migrante". El testimonio de la fotógrafa nos relata las circustancias en las que la hizo:

“Vi y me acerqué a la famélica y desesperada madre como atraida por un imán. No recuerdo cómo expliqué mi presencia o mi cámara a ella, pero recuerdo que ella no me hizo preguntas. No le pedí su nombre o su historia. Ella me dijo su edad, que tenía 32 años. Me dijo que habían vivido de vegetales fríos de los alrededores y pájaros que los niños mataban. Acababa de vender las llantas de su coche para comprar alimentos. Ahí estaba sentada reposando en la tienda con sus niños abrazados a ella y parecía saber que mi fotografía podría ayudarla y entonces me ayudó. Había una cierta equidad en esto.”

A pesar de que Dorothea Lange murió sin saber el nombre de esa mujer, el impacto de esta foto hace que con el tiempo se haya sabido y  este rostro tenga un nombre y una historia: la mujer se llamaba Florence Owen Thompson.Su biografía aparece en Wikipedia por lo que ahora conocemos más detalles de esa historia de deambular por caminos con sus hijos, malviviendo, buscando trabajo, que sólo salía en ocasiones y que cuando salía era duro y mal pagado, pero que les permitió sobrevivir. Murió con 80 años y en su lápida se lee "Madre Migrante: una leyenda de la fortaleza de las madres americanas".